XXVIII FESTIVAL TEATRO CLÁSICO CASTILLO DE PEÑÍSCOLA

Desde 08/07/2025 hasta 19/07/2025
Comunidades: Comunitat Valenciana
Provincias: Castellón
Localidades: Peñíscola

La Diputación de Castellón organiza una nueva edición del festival bajo la dirección de Yapadú Produccions, con el dramaturgo y director de escena Javier Sahuquillo al frente. Con él hablamos sobre el presente y futuro de esta cita a la que regresan compañías que cosecharon grandes éxitos en pasadas ediciones, como Ay Teatro o Las Niñas de Cádiz.

 

El Festival de Teatro Clásico Castillo de Peñíscola se ha consolidado como una de las citas culturales imprescindibles del verano en la Comunidad Valenciana y en su vigésimo octava edición volverá a ofrecer un completo cartel con propuestas llegadas de diversos puntos del país, y que reinterpretan los clásicos desde miradas contemporáneas, al mismo tiempo que ponen en valor el patrimonio teatral universal.

 

FOTO: Jorge Armestar. Imagen de Ifigenia.

 

Este año, el idílico escenario del Patio de Armas resonará con ecos de la antigua Grecia, gracias a las propuestas Ifigenia (Festival de Mérida y Maribel Mesón) y Tebanas (Ay Teatro); y hará una destacada parada en el Siglo de Oro con una original versión de un clásico shakesperiano Hamlet.02 (Teatre Nacional de Catalunya y Associació Cultural Primera Rèplica), una recreación del exilio de Lope de Vega en la capital del Turia titulada El agua de Valencia (Rambleta y Yapadú) y la pieza La reina brava (Las Niñas de Cádiz). Una breve incursión en el siglo XVIII nos mostrará una adaptación de Las amistades peligrosas (Alarcón&Cornelles), para culminar en el siglo XX con uno de sus máximos referentes, Valle Inclán y su mordaz comedia Los cuernos de don Friolera (Teatros del Canal y Estival Producciones).

 

Imagen de Hamlet.02.

 

TERCERA EDICIÓN DEL TALLER DE PERIODISMO CULTURAL

Con el objetivo de acercar el teatro a los jóvenes estudiantes de artes escénicas y periodismo, se lanzará la convocatoria para la tercera edición del Taller Pepe Monleón de Periodismo Joven, en colaboración con la Regidoria de Joventut de l’Ajuntament de Peníscola. Esta iniciativa busca formar un equipo de jóvenes que cubra el festival a través de entrevistas, críticas y reseñas de los espectáculos, que se publicarán en la web oficial y en las redes sociales del festival.

 

Javier, esta es la cuarta edición desde que Yapadú Produccions, contigo al frente, se hiciera cargo de la dirección de festival. ¿Cuál es el balance que hacéis como equipo de esta experiencia? 

La experiencia es muy positiva. Ha sido un aprendizaje y no siempre hemos abordado los problemas de la forma más adecuada, también hay que reconocer los errores. Sin embargo, creo que hemos sabido coger el testigo de Carles Benlliure y potenciar el festival. Debemos agradecer el apoyo absoluto de Ester Forner y de los Diputados Ruth Sanz y Alejandro Clausell.

 

Una vez casi alcanzado el sueño del 100% de ocupación en las últimas ediciones, ¿qué retos o iniciativas queréis iniciar o asentar?

Cuando nos hicimos cargo, el festival ya tenía un público muy fidelizado. El reto consistía en mantener ese público y ampliarlo, pero también potenciar la imagen del festival dentro de la Comunitat Valenciana y en el panorama nacional. Y lo hemos conseguido: seis coproducciones, espectáculos nacionales e internacionales de primer orden, colaboración con instituciones públicas y compañías privadas, hemos entrado a formar parte del Observatorio Cultural… Creo que estamos haciendo una buena gestión. Planteo tres retos: llegar a ser una unidad de producción, trazar alianzas estratégicas con otros festivales de verano y ampliar el festival por la provincia, tomando la imagen de Mérida, con el establecimiento de subsedes del festival.

 

Para quien no lo conozca, simplemente recorrer el Castillo de Peñíscola es un gran aliciente para acudir a esta cita. Además, todas las funciones se realizan en el Patio de Armas del Castillo. ¿Cómo es asistir a una función en este espacio? ¿Te acuerdas de tu primera vez aquí?

La verdad es que fue muy impresionante, sobre todo porque fue la noche del montaje de la Grand Suport. Es una gesta admirable. Tanto los equipos técnicos como todo el personal de carga y descarga que realizan esta tarea ofrecen una imagen sobrecogedora. Una veintena de personas suben por las escaleras trusses, focos, flightcases, cableado… es como si los templarios volvieran a tomar posesión del castillo durante esa noche. Además, en un horario secreto, que es la noche, en la que no hay visitantes y disfrutas de la soledad del castillo. En cierto modo, es como si te poseyera el espíritu de Benedicto XIII y vieras cómo tus huestes se preparan para la batalla. En valenciano usaríamos el adjetivo corglaçador, es decir que te hiela el corazón.

 

FOTO: Pilar Diago. Saludos tras un espectáculo de la pasada edición del Festival.

 

Con el doble propósito de impulsar la producción de teatro clásico en la Comunidad Valenciana y apoyar a las compañías afectadas por la DANA, este año se presentan dos coproducciones con el festival: El agua de Valencia, de Rambleta y Yapadú, y Las amistades peligrosas, de Alarcón&Cornelles. ¿Qué destacarías de ambas propuestas?

Llevamos varios años con esta pequeña línea de apoyos, que realmente representan un valor testimonial en los presupuestos de producción, pero que las compañías acogen con ánimo y a nosotros nos encanta ser dinamizadores de la producción, de una forma muy humilde, pero intentando apoyar espectáculos diferentes. Este año, tras la DANA pensamos que lo más honesto es que esta línea barriera para casa. De Las amistades peligrosas destaca la canalización del deseo en las interpretaciones femeninas, el riesgo y la capacidad de síntesis de Jerónimo Cornelles y Maribel Bayona. De El agua de Valencia, la ambición, la frescura, la diversión, el trabajo dramatúrgico y musical y la interpretación de un elenco en estado de gracia.

 

FOTO: Tobias Cedola. Imagen de El agua de Valencia.

 

A la hora de montar la programación, ¿cuáles son las premisas para elegir las propuestas en cada edición?

Intento realizar una muestra de los XXV siglos de la historia del teatro y traer siempre una muestra que va desde el mundo grecolatino hasta Arthur Miller o el final de la etapa naturalista. También intento fijar la mirada en espectáculos que hablen temas o personajes de nuestra historia reciente, pienso en Torquemada, de Pérez de la Fuente y García May, en Lorca, Vicenta, de Apata Teatro o en Maletes de terra, de Sonia Alejo y Visitants. La historia en España, por desgracia, tiene poco predicamento, más allá de las torres de marfil universitarias y es parte imprescindible para entender nuestro presente. Trato de construir preguntas y miradas críticas a través de estos espectáculos y, en general, de la programación del festival. Los clásicos nos interpelan cada vez con más fuerza en un mundo muy globalizado, que impide construir identidades consistentes.

 

Tercer año del Taller de Periodismo Cultural. ¿Qué material se ha generado en las dos ediciones pasadas y qué respuesta tiene por parte de los jóvenes estudiantes de artes escénicas y periodismo que pueden participar?

Es una iniciativa que bebe, por un lado para recordar el gran trabajo de Pepe Monleón, pero por otro para ofrecer una actividad diferente en lo que son los festivales y en lo que se refiere a las actividades veraniegas en la zona para jóvenes. Se han generado materiales muy divertidos, otros más informativos, pero sobre todo han permitido el intercambio de conocimiento intergeneracional y también la posibilidad de conocer a los artistas de nuestro país por parte de nuestros jóvenes. Aunque está siendo muy gratificante, nuestro poder de convocatoria no está siendo excesivo. Nos guastaría tener una veintena de inscritos para cada edición, pero sabemos que estas actividades son difíciles de vender a una juventud que piensa que las artes escénicas es una actividad del cretácico.

 

¿Nos darías algunos consejos para disfrutar al máximo el festival y una ciudad como Peñíscola en los doce días que dura este evento?

Un granizado de café en la playa norte, baños matutinos en las playas municipales o en las calas del parque natural de la Serra d’Irta, un arroz en el bar Chiqui, pescado en El puerta del Mar, aperitivo en el Raconet de Ca Deu, un homenaje gastronómico y familiar en El peñón, una visita indispensable al castillo, de día y de noche, paseo por el parque de artillería, unos tomates valencianos en la subida del castillo, una copa mirando al Mediterráneo y, sobre todo, disfrutad de los clásicos en nuestro estupendo patio de armas.

 

¿Qué lugar crees que ocupa Peñíscola actualmente dentro del circuito nacional de festivales de artes escénicas y que importancia tiene un evento como este para la Comunidad valenciana?  

Somos un festival humilde, pero con un equipo joven, eficiente y muy volcado con el festival. Poco a poco nos vamos ganando presencia en el panorama estatal, pero queda mucho camino. También creo que el crecimiento no está directamente vinculado con Peñíscola, porque la saturación de eventos en verano es muy importante, si no que creo que el festival, ya que pertenece a Diputación, debe crecer por toda la provincia. Además, de que sería estupendo recibir el apoyo de la Generalitat y, por suerte, con María José Mora, Directora Adjunta de Artes Escénicas, hay muy buena sintonía. Lo importante es avanzar sin prisa, pero sin pausa. Creo que Yapadú deja un legado muy importante en estos cuatro años y tanto si continuamos al frente del festival como si se acaba esta etapa estamos muy orgullosos de la gestión y nos vamos con los deberes hechos.

Toda la cartelera de obras de teatro de Madrid aquí

 

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